Normativa para el uso de las cookies.
Hace aproximadamente un mes entró en vigor la nueva Directiva 2009/136/CE sobre la privacidad online planteada desde el Parlamento Europeo y del Consejo Europeo que complementa aquella en la que se regula el uso de cookies y otras herramientas para el almacenamiento de la información del usuario en webs.
Lo primero que se debe saber es que una cookie es básicamente un archivo que se guarda en el ordenador del usuario cuando utiliza un navegador web y se visitan ciertas páginas web. Cada página y cada navegador tiene su ‘paquete’ de cookies que almacenarán información relativa a las acciones que hacemos dentro del site en cuestión, para recordarlas en visitas posteriores.
‘¿Olvidaste tu contraseña?’ las cookies nos guarda este tipo de información cuando marcamos la casilla ‘recordar nuestros datos de acceso’, este es el ejemplo más sencillo del uso de este tipo de ficheros con memoria.
Pero, también almacenan información relativa al comportamiento que tenemos al consultar el contenido de una web, al personalizarla, al interactuar con ella, a compartir el contenido, cuáles son las webs a las que accedes por costumbre, cuáles visitas antes y después, qué tipo de información buscas y encuentras, archivos de descarga, el tiempo de estancia en una página… entre otros.
Actúan como memoria de tu comportamiento en Internet.
Las cookies permiten, sobretodo, obtener información muy válida para la mejora de los servicios prestados, pues, además de hacerlo de forma anónima los datos son puramente estadísticos.
Según ofrece la nueva normativa para posibilitar que el sitio web instale dichas cookies en el disco duro del navegante, será necesario poder contar con el consentimiento previo del usuario, que deberá llevarse a cabo con arreglo a la Ley Orgánica de Protección de Datos.
La aplicación de esta normativa será visible a través de una casilla de ‘cookies’ que será marcada por el usuario para que se pueda ejecutar el seguimiento y el recabo de información que acepta el usuario.
Sin embargo, tal y como indica Roselló Mallol, abogado especialista en TIC, ‘existen excepciones’ en la norma en las que no será necesario el consentimiento del usuario, como son:
- Que el servicio lo haya pedido expresamente el usuario o que el uso de las cookies sea imprescindible para poder darlo.
- Las cookies de sesión (la duración es el tiempo transcurrido en la página) son más propensas a no necesitar dicho consentimiento tanto como las persistentes (mayor duración).
- Además de las cookies de customización, sociales, de sesión de contenidos multimedia, de autenticación, de sesión (las tradicionales) y las propias son más susceptibles de verse afectadas por la presente normativa.
Aun contando con las nombradas excepciones, las páginas webs no se verán exentas de las consecuencias de la normativa impuesta desde la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, son que muchas sites no podrán funcionar correctamente ni ofrecer el servicio al que están destinados, como por ejemplo:
- controlar el proceso de inscripción del usuario y así evitar que tenga que recordar toda la información,
- reconocer al usuario, su identidad, cuando haya realizado una compra en una tienda online. Con esto se completan directamente los datos del comprador, es como tener una ficha de cliente siempre abierta que agiliza y facilita la compra de productos online.
- permitir que se memoricen las búsquedas realizadas previamente, como cuando buscamos piso o un billete de avión o tren. Tras haber indicado una sola vez nuestras preferencias, la página ‘las recuerda’ para la próxima vez que realizamos una búsqueda, contratamos un servicio o realizamos una compra.
Pero además, hay mucha información que se perderá. Información que obtienen los dueños y administradores de las webs con las que definen su política de precios, su estrategia de comunicación online, su público objetivo, etc.
El principal motivo por el que puede desaparecer gran parte de esta información es porque hasta ahora se ha recogido sin el consentimiento del usuario y, con esta nueva normativa, tendrá que ser él mismo el que consiente o no que se le ‘siga’ y que almacenen información privada.
Las cookies pueden facilitar la navegación por la red pero su uso puede desvelar aspectos de la esfera privada de los usuarios, por lo que es importante que los usuarios estén adecuadamente informados y dispongan de mecanismos que les permitan preservar su privacidad.
Rocío Guijarro Tormo
Consultora de Marketing – DATADEC MARKETING DIGITAL –
